martes, 28 de agosto de 2012

El mundo de Sofia ( Libro )


El jardín del eden
Sofía Amundsen es una niña como cualquiera, a punto de cumplir quince años. Naturalmente, la niña tiene amigas y a su mejor amiga de nombre Jorunn. Cierto día, al regresar a casa, Sofía encuentra una nota en su buzón con la pregunta ¿quién eres? La pregunta causa un vuelco en el corazón de Sofía, quien pronto se da cuenta de lo difícil que resulta responder y más aún, aquellas dos palabras, eran capaces de generar otras preguntas a cual más de complicadas. Al poco rato, otra pregunta –depositada en el mismo lugar- le quitó varias horas de diversión. Y no es para menos pues ¿de dónde viene el mundo? es otra cuestión de no fácil respuesta. Sofía tiene su escondite secreto en el jardín al que llama el callejón. Desde ahí busca respuestas a las incógnitas recibidas. Otro misterio más se acumula cuando, al regresar por tercera vez a su buzón, encuentra una felicitación de cumpleaños para un tal Hilde Moller Knag quien cumplía los mismos años que Sofía con sólo un día de diferencia.
 ¿Qué es la Filosofía?
Sofía regresa al buzón y encuentra otro sobre más. Pensando en la ausencia de su padre, y en su madre a quien casi no ve, Sofía dirige sus pasos al bosque que se encuentra a espaldas de su casa. Regresa a su casa, alimenta a sus múltiples mascotas y se oculta en el callejón  con su nuevo sobre.
Un ser extraño
El curso comienza comparando al filósofo con la capacidad de asombro de un niño. Lo habitual sin duda envenena la imaginación. El asombro de las cosas es el motor de la mente para pensar. Cuando regresa  a casa, Sofía tiene un encuentro con su aburrida e ignorante madre.
 Los mitos
En el principio fueron los mitosEl hombre de la lejana antigüedad, ignorante por necesidad, se explicaba los fenómenos que sucedían a su alrededor con la existencia de seres capaces de hacer llover, hacer que el día se convierta en noche, de hacer que las cosechas produzcan o desaparezcan. Por ello, el olimpo de su imaginación fue poblado con dioses. Había un dios para cada necesidad pero siempre tenía que haber uno que superara en poder a todos. Nos situamos en Grecia 600 años antes del nacimiento de Jesucristo. Ahí surgieron los primeros filósofos empeñados en buscar una explicación razonable del mundo externo.
 Los filósofos de la naturaleza
Sofía seguirá recibiendo correspondencia de esa misteriosa niña Hilde además del curso de filosofía. La madre y la hija tendrán más discusiones pues, conforme ira avanzando el curso, Sofía aplicara lo aprendido en su vida diaria.
Los filósofos de la naturaleza se interesaban por los fenómenos que permanentemente sucedían a su alrededor. Muchos creían que debería de existir una materia primaria de la cual surgieron todos los cuerpos existentes. Dicha materia, capaz de tener cualquier forma posible, era la responsable de que lloviera o crecieran las cosechas. A partir de ese razonamiento, la filosofía se apartó de la religión. Pensar científicamente, es buscarle una respuesta concreta, más que fantástica a la vida. Las epopeyas de Homerola Iliada y la Odisea, estaban a punto de ser cuestionadas.
 Tres filósofos de Mileto.
Mileto, era una colonia situada en Asia Menor. De ahí proviene Tales quien luego de viajar por Egipto y ver la influencia del río Nilo a su alrededor, razonó que el agua era la materia primaria del cual surgieron todas las cosas; además habló de la existencia de invisibles gérmenes vivos. Anaximandropor su parte, pensaba que existían muchos mundos como el nuestro y todos nacen y mueren invariablemente. También creía que no podía haber una materia primaria sino algo indefinido. El último filósofo de Mileto fue Anaxímenes 570-526 a. de C. quién suponía que el origen de la tierra, el agua y el fuego era el aire
 Nada puede surgir de la nada
Parmenides 510-470 a. de C. opinaba que la materia siempre haestado presente y más aún, nada se puede convertir en algo ajeno a su estado original. Además, Parmenides creía que a menudo los sentidos eran capaces de engañarnos por lo tanto lo único digno de fiarse era lo que dictaba la razón. Ha nacido el racionalista, aquel que deposita su fe en la razón de las personas, por encima de las ilusiones creadas por los sentidos.
Para otros filósofos como Heráclito 540-480 a. de C. la naturaleza se encontraba en un permanente cambio donde todo fluye. Nadie se baña dos veces en el mismo río. Heráclito creía también que las contradicciones eran el equilibrio necesario de la vida. Hay vida por que existe la muerte, tenemos salud y padecemos enfermedades, todo este orden de las cosas, tenía en dios a su principal responsable. Los sentidos, y no la razón, era la base del pensamiento de Heráclito. Empédocles 494-434 a de C. opinaba que debiera de haber más de un solo elemento base o materia primaria. La tierra, el aire, el fuego y el agua eran los cuatro elementos que mezclados en distintas proporciones, producían todo el entorno, por lo tanto, nada cambia, siempre serán las miles de combinaciones de los mismos cuatro elementos. Anaxágoras 500-428 a. de C. quién fue el primer filósofo de Atenas. Originario de Asia Menor, Anaxágoras hablaba de minúsculas partículas que poseían la información de todo y que en su conjunto formaban la naturaleza como tal. Fue acusado de ateo por declarar que el sol no era un dios, sino una simple masa ardiente.
Sofia deduce, luego de leer sus manuscritos, que la filosofía no se aprende, más bien uno aprende a pensar filosóficamente.
Demócrito 460-370 a. de C. es el último filósofo de la naturaleza; también hablaba de partículas pequeñas o mejor dicho hablaba de la existencia de lo que hoy conocemos como átomos. Todo lo conforman los átomos –cuyo significado sería indivisible- y éstos son capaces de generar cualquier forma conocida. Demócrito no creía en la inmortalidad del alma, al igual que Heráclito, estaba convencido de que la naturaleza fluye y nada más.
 El destino
Sofía intentó descubrir la identidad de su maestro quien sin duda, era el mismo que colocaba las cartas en el buzón. Sus intentos no dieron los frutos esperados.
El curso continuó con todo aquello que esta determinado de antemano, es decir, con el concepto de destino. Lo que va a suceder es una obsesión griega. Su mitología gira en torno al oráculo y sus predicciones –la tragedia de Edipo es el ejemplo típico- de hecho la frase Conócete a ti mismo se encuentra escrita en el templo donde se resguarda el futuro conocido.
Sofia meditaba sobre la identidad del maestro y el concepto de destino cuando encuentra de repente un pañuelo rojo con la palabra Hilde bordada. ¿Quién era aquella niña que no leía su correspondencia? En las cartas su padre le hablaba sobre su cercano cumpleaños.  Sin duda que Sofía e Hilde tenían más puntos en común que la edad y el tener un padre ausente.
El curso continuó con la sorpresa de que el maestro saluda a su alumna anunciándole su nombre: Alberto Knox, y su decisión de mandar a un mensajeroseguro que depositará los sobres amarillos. Sofía descubre pronto al mensajero: un perro labrador de nombre Hermes que depositó sus cursos filosóficos en su mismísimo escondite.
 Atenas
Posteriormente, Sofía recibe una cinta de vídeo en la cual ve por primera vez a su maestro Alberto Knox quien la lleva por la mítica Atenas. La sorpresa de Sofía es aún mayor cuando Alberto Knox hace un viaje hacia el pasado y presenta a Sofía, nada más y nada menos que ha Sócrates y Platón enpersona. Al acabarse el vídeo Sofía duerme pensando que tuvo un sueño.
Platón 427-347 a. de C. contaba con 29 años cuando su maestro Sócrates, fue condenado a tomar una copa de veneno. Afectado, desarrolló su filosofía analizando sobre la cuestión fáctica e inmediata de la sociedad y lo que es verdadero o ideal. Su obra consta de 35 Diálogos filosóficos. El pensamiento de Platón y su maestro se conserva pues fundó su propia escuela o academia. La filosofía de Platón se centra en el choque de lo eterno e inalterable contra todo lo que fluye. Opinaba que existían unas reglas o normas implícitas en la conciencia que nos ayudan a distinguir lo bueno y lo malo. Platón quiere desnudar lo eterno e inmutable de la naturaleza y la moral de la sociedad. Platón es un idealista convencido de que vivimos en el mundo de las ideas. No existe un caballo como tal sino la idea que tenemos del caballo. Las ideas se captan mediante el mundo de los sentidos donde las imágenesmodelo se encuentran concentradas.
 La cabaña del mayor
El domingo por la mañana, Sofía, a sabiendas de que su madre dormiría hasta tarde, da un paseo por el bosque y llega hasta una cabaña. Por las pertenencias habidas, no tardó en deducir que era el hogar de Alberto Knox, su maestro de filosofía; en dicho lugar, Sofía encuentra un carnet escolar de Hilde y un espejo muy viejo en el cual sintió de repente que su propio reflejo le guiñaba un ojo. En el camino de regreso encontró una nota con su nombre. Sofía regresa a su casa y es recibida por su furibunda madre quien sospecha que su hija tiene un novio y es culpable de la manera tan extraña de comportarse de su hija. La niña, al no querer platicar de su misterioso curso de filosofía, acepta la mentira.
Sofía escribe a su maestro –pues éste le había permitido mandarle cartas con el perro- y le confiesa haber estado en su casa y haber tomado un carnet ajeno.
La siguiente clase fue sobre el último gran filósofo de Atenas: Aristóteles 384-322 a. de C. Fue alumno de la academia de Platón. Originario de Macedonia, Aristóteles es tocado en su reflexión por la naturaleza viva. La biología era pues su pasión. Aristóteles, discrepa de Platón en varios conceptos; para el mancebo filósofo, la naturaleza es el verdadero mundo y la visión mítica de Platón, se confunde con el mundo real. Aristóteles señala que no tenemos nada en la mente, que no haya estado primero en los sentidos. Destacó la razón, pero afirma a su vez  que el ser humano nace carente de ideas. Aristóteles habla también de materia y forma, es decir, de lo que está echo algo y sus consecuentes cualidades. Una gallina sólo podrá poner huevos y nada más que huevos. La capacidad de transformación de
 El helenismo
Sofía continuó recibiendo o encontrando pertenencias de Hilde Moller Knag. Descubre que el padre de Hilde es un agregado de la ONU que trabaja en el extranjero y su promesa de estar en casa pronto para festejar el cumpleaños de su hija.
Los cursos de filosofía por correspondencia continuaron. 
Alejandro Magno (356-323) había unido la civilización griega con Egipto hasta la India. La cultura griega dominaba sobre los tres reinos helénicos: Macedonia, Siria y Egipto. Ha esta época se le conoce como Helenismo, y duró alrededor de 300 años. Sin embargo, para el año 50 a de C., Roma había aventajado política y militarmente a Grecia. Su cultura se expandió por España y algunos lugares de Asia. Es el comienzo de la época Romana o antigüedad tardía.
Regresando al periodo helénico, surgió una mezcla de religiones que convivían mutuamente. El sincretismo –nombre del anterior fenómeno- da por resultado un pesimismo surgido de la duda religiosa. ¿Cuál poseía las respuestas y los caminos correctos? La barrera que dividía el pensamiento filosófico del religioso había desaparecido. Todo se reducía a la búsqueda del correcto vivir y morir.  Surgen los cínicos corriente fundada por Antístenes –discípulo de Sócrates- quienes afirmaban que la felicidad no depende de cosas externas y de hecho, mientras más deposites tu felicidad en lo material, más infeliz serás. 100 años más tarde –300 a. de C.- surgieron los estoicos quienes rechazaron diferencias entre materia y espíritu, para ellos, sólo existe la naturaleza de la cual formamos parte.
 La edad Media
Alberto Knox cita por teléfono a Sofía en una iglesia y, vestido cual monje de la época, continua el curso.
Durante la edad Media, la filosofía tenía una enorme influencia cristiana. Los milagros de Cristo, era la pregunta básica de los filósofos de aquel entonces. San Agustín 354-430 paso por muchas religiones antes de convertirse; su principal preocupación era el origen del mal. Aceptaba la existencia de una naturaleza divina y consideraba que su ausencia abonaba el camino del mal. San Agustín fue también, el primer filósofo que introdujo la historia en la filosofía. El otro filósofo de renombre fue Tomás de Aquino 1225-1274 teólogo, y profesor de filosofía quien introdujo la idea de que no tenía por qué haber contradicción entre la fe y la razón.  Tomás de Aquino acabó por casar la filosofía con el cristianismo. Los caminos para llegar a dios son dos: uno por medio de la fe y la revelación y el otro gracias a la razón y la observación.
 El Renacimiento
Sofía platica con Jorunn sobre su maestro de Filosofía, a la amiga no le agrada del todo la situación. Por la noche, Sofía sueña con Hilde y un crucifijo. Al despertar, encuentra el crucifijo bajo su almohada. El curso continuo en un extremo antiguo de la ciudad y con un maestro que recordaba justamente al Renacimiento.
A finales del siglo XIV en Italia, surgió un renovado interés por el arte, la cultura y la ciencia en general. Este Humanismo Renacentista era la clara respuesta a los siglos pasados de dominio clerical. Ahora, el centro de máxima atención y estudio es el hombre mismo; rápidamente, la inquietud se extiende por toda Europa y dura los siglos XV y XVI.  Durante el renacimiento surge la imprenta y la comunicación de las nuevas ideas- y coincide con el fin del monopolio educativo de la iglesia. Surgen los artesanos y comerciantes –la futura burguesía-, y el individualismo.
Reaparece el desnudo en el arte, se profundiza en la anatomía y se descubre América.  Saber es poder dijo el filosofo Francis Bacón y durante el renacimiento el saber era la máxima aspiración del hombre. Copérnico, Kepler, Galileo Galilei y Newton fueron los científicos que cambiaron para siempre, la concepción del hombre sobre sí mismo.
 Al final de la clase, Alberto llama "Hilde" a Sofía.
Al querer regresar a casa, Sofía se da cuenta que salió sin dinero. Sin embargo encuentra en la calle la cantidad exacta que necesita. Sofía regresa pensando en el misterio.
 Nuestra época
Hilde sospecha de su lectura y se pregunta qué trama su padre por medio de Alberto o si en realidad Alberto puede escapar de lo escrito. Siente curiosidad de leer la última página, pero se contiene pensando que es trampa.
Sofía continua teniendo sus insólitos encuentros afuera de la casa del mayor. Grita y corre buscando, según ella, distraer la omnisciente presencia del mayor. Los seres fantásticos se multiplican. Al llegar a casa, Sofía se suma a los preparativos de la fiesta que habrá en casa. Sofía confirma a su madre la asistencia de Alberto.
A la mañana siguiente, Alberto llama por teléfono a Sofía y la cita en un café para hablar del Existencialismo movimiento que abarca varias corrientes filosóficas.
Jean Paul Sartre 1905-1980 fue el más reconocido de los existencialistas, filosofía que caracterizó sin duda al siglo XX. La segunda guerra mundial, la más baja moral y perdida de fe del ser humano, resulta el mejor caldo de cultivo para el autor francés. El existencialismo es un humanismo sombrío y pesimista, la existencia  no es igual que ser, o lo que es lo mismo, ninguna planta se preocupa por lo que es o significa. El ser humano, es el único ser vivo consiente de su propia existencia. Sólo sabe que existe y que morirá, nada está comprobado, la angustia existencial es sin duda la marca del siglo XX.
Para Sartre, la vida no tiene ningún sentido sin embargo añade que la vida debe tener algún sentido. Y ese sentido se lo tenemos que dar nosotros mismos. Existir es crear tu propia existencia.
 El curso termina; Alberto y Sofía salen del café y conversan al respecto. Al entrar a una librería, Alberto encuentra un ejemplar de El mundo de Sofía y se lo regala a Sofía.
 La fiesta en el jardín
Sofía lee un libro que empieza con su nombre. Hilde se pregunta que hará Sofía, ahora que sabe con certeza que es producto de la imaginación de su padre.
Comienza la fiesta en el jardín de Sofía. Llegan sus amigas y amigos, llega Alberto y en tono existencialista, platica que nadie existe y que todos fueron creados por el mayor para festejar un cumpleaños de su hija. Luego de algunos sucesos, Sofía se despide de su madre y ésta acepta que se vaya con Alberto.
 Contrapunto
Aquel fue el último capítulo del Mundo... Hilde se extraña del absurdo final y sospecha que probablemente, Sofía y Alberto lograron salirse de la historia
Hilde releyó varias veces su novela y no encontró explicación alguna al final.
Alberto y Sofía llegan a nuestro mundo –en algo así como espíritus-. Alberto explica que fue en un descuido del escritor mientras narraba otra cosa.
El padre de Hilde llega al aeropuerto; desde su llegada, encuentra notitas escritas por su hija pidiéndole cosas a su paso. –lo anterior, fue planaedo por Hilde en el transcurso de su lectura y con la supuesta conexión con los personajes
Sofía encuentra en el camino a Hilde y la llama a pesar de saber que no será escuchada. 
Hilde y su padre se encuentran felizmente. Sofía se entristece de no ser de carne y hueso. Alberto la consuela recordándole que ellos van a morir mientras que Sofía y Alberto habrá siempre pues pertenecen al reino de la eternidad.
 La gran explosión
El padre de Hilde le platica a su hija la teoría del Big Bang o gran explosión y la subsecuente evolución del ser humano. Sofía y Alberto observan la escena, posteriormente, se alejan a bordo de un bote.
Hilde sospechó en todo momento, que alguien más estuvo ahí.

Descartes.


Descartes nació el 31 de marzo de 1596 en La Haye, en la Turena francesa. Pertenecía a una familia de la baja nobleza, siendo su padre, Joachin Descartes, Consejero en el Parlamento de Bretaña. La temprana muerte de su madre, Jeanne Brochard, pocos meses después de su nacimiento, le llevará a ser criado en casa de su abuela materna, a cargo de una nodriza a la que permanecerá ligado toda su vida. Posteriormente hará sus estudios en el colegio de los jesuitas de La Flèche, hasta los dieciséis años, estudiando luego Derecho en la Universidad de Poitiers. Según la propia confesión de Descartes, tanto en el Discurso del método como en las Meditaciones, las enseñanzas del colegio le decepcionaron, debido a las numerosas lagunas que presentaban los saberes recibidos, a excepción de las matemáticas, en donde veía la posibilidad de encontrar un verdadero saber.

Esta muestra de escepticismo, que Descartes presenta como un rasgo personal es, sin embargo, una característica del pensamiento de finales del siglo XVI y principios del XVII, en los que el pirronismo ejerció una notable influencia. Terminados sus estudios Descartes comienza un período de viajes, apartándose de las aulas, convencido de no poder encontrar en ellas el verdadero saber:

"Por ello, tan pronto como la edad me permitió salir de la sujeción de mis preceptores, abandoné completamente el estudio de las letras. Y, tomando la decisión de no buscar otra ciencia que la que pudiera hallar en mí mismo o en el gran libro del mundo, dediqué el resto de mi juventud a viajar, a conocer cortes y ejércitos, a tratar con gentes de diversos temperamentos y condiciones, a recoger diferentes experiencias, a ponerme a mí mismo a prueba en las ocasiones que la fortuna me deparaba, y a hacer siempre tal reflexión sobre las cosas que se me presentaban, que pudiese obtener algún provecho de ellas." (Discurso del método)

Después de sus estudios opta, pues, por la carrera de las armas y se enrola en 1618, en Holanda, en las tropas de Maurice de Nassau, príncipe de Orange. Allí conocerá a un joven científico, Isaac Beeckman, para quien escribe pequeños trabajos de física, como "Sobre la presión del agua en un vaso" y "Sobre la caída de una piedra en el vacío", así como un compendio de música. Durante varios años mantienen una intensa y estrecha amistad, ejerciendo Beeckman una influencia decisiva sobre Descartes, sobre todo en la concepción de una física matemática, en la que había sido instruido por Beeckman. Continúa posteriormente sus investigaciones en geometría, álgebra y mecánica, orientado hacia la búsqueda de un método "científico" y universal.

En 1619 abandona Holanda y se instala en Dinamarca, y luego en Alemania, asistiendo a la coronación del emperador Fernando en Frankfurt. Se enrola entonces en el ejército del duque Maximiliano de Baviera. Acuartelado cerca de Baviera durante el invierno, pasa su tiempo en una habitación calentada por una estufa, donde elabora su método, fusión de procedimientos lógicos, geométricos y algebraicos. De esa época será la concepción de la posibilidad de una matemática universal (la idea de una ciencia universal, de un verdadero saber) y se promete emplearla en renovar toda la ciencia y toda la filosofía.

La noche del 10 de noviembre de 1619 tiene tres sueños sucesivos que interpreta como un mensaje del cielo para consagrarse a su misión filosófica. La importancia que concede Descartes a estos sueños choca con las características que se le atribuyen ordinariamente a su sistema ( racionalismo), pero según el mismo Descartes nos relata, estarían en la base de su determinación de dedicarse a la filosofía, y contendrían ya la idea de la posibilidad de fundamentar con certeza el conocimiento y, con ello, reconstruir el edificio del saber sobre cimientos firmes y seguros. Habiéndose dotado con su método de una moral provisional, renuncia a su carrera en el ejército. De 1620 a 1628 viaja a través de Europa, residiendo en París entre los años 1625-28, dedicando su tiempo a las relaciones sociales y al estudio, entablando amistad con el cardenal Bérulle, quien le animará a desarrollar sus teorías en afinidad con el catolicismo. Durante este período se ejercita en su método, se libera de los prejuicios, acumula experiencias y elabora múltiples trabajos descubriendo especialmente en 1626 la ley de refracción de los rayos luminosos. También en esta época redacta las "Reglas para la dirección del espíritu", obra inacabada que expone lo esencial de su método.

En 1628 se retira a Holanda para trabajar en paz. Permanecerá allí veinte años, cambiando a menudo de residencia, completamente ocupado en su tarea filosófica. Comienza por componer un pequeño tratado de metafísica sobre el alma y Dios del que se dice satisfecho y que debe servir a la vez de arma contra el ateísmo y de fundamento de la física. Dicho tratado contendría ya las ideas fundamentales de lo que serían posteriormente las "Meditaciones metafísicas", según algunos estudiosos del cartesianismo, opinión no compartida por otros, que creen demasiado temprana la fecha como para que Descartes estuvisese ya en posesión de su metafísica.

Interrumpe la elaboración de dicho tratado para escribir en 1629 un "Tratado del mundo y de la luz" que acaba en 1633 y que contiene su física, de caracter mecanicista. Pero, habiendo conocido por azar la condena de Galileo por haber sostenido el movimiento de la tierra (que también sostenía Descartes), renuncia a publicar su trabajo. Por una parte no quiere enfrentarse con la Iglesia a la cual está sometido por la fe. Por otra, piensa que el conflicto entre la ciencia y la religión es un malentendido. En fin, espera que un día el mundo comprenderá y que podrá editar su libro. Este "miedo" de Descartes ante la condena de Galileo ha llevado a algunos estudiosos a buscar en su obra un significado "oculto", llegando a interpretar la demostración de la existencia de Dios que realiza en las Meditaciones como un simple ejercico de prudencia, que no se correspondería con el "auténtico" pensamiento cartesiano sobre la cuestión. Para difundir su doctrina mientras tanto publica resúmenes de su física, precedidos por un prefacio. Es el famoso "Discurso del método", seguido de "La Dióptrica", los "Meteoros" y "La Geometría", que sólo son ensayos de este método (1637). El éxito le conduce a dedicarse completamente a la filosofía. Publica en 1641, en latín, la "Meditaciones sobre la filosofía primera", más conocida como Las Meditaciones metafísicas, que somete previamente a los grandes espíritus de la época (Mersenne, Gassendi, Arnauld, Hobbes...) cuyas objeciones seguidas de respuestas serán publicadas al mismo tiempo. En 1640 muere su hija Francine, nacida en 1635, fruto de la relación amorosa mantenida con una sirvienta. En 1644 publica en latín los "Principios de la filosofía". La publicación de estas obras le proporciona a Descartes el reconocimiento público, pero también es la causa de numerosas disputas.

En 1643 conoce a Elizabeth de Bohemia, hija del elector palatino destronado y exiliado en Holanda. La princesa lo adopta como director de conciencia, de donde surgirá una abundante correspondencia en la que Descartes profundiza sobre la moral y sobre sus opiniones políticas y que le conducen en 1649 a la publicación de "Las pasiones del alma", más conocida como el Tratado de las pasiones, que será la última obra publicada en vida del autor y supervisada por él.

Posteriormente realiza tres viajes a Francia, en 1644, 47 y 48. Será en el curso del segundo cuando conozca a Pascal. Su fama le valdrá la atención de la reina Cristina de Suecia. Es invitado por ella en febrero de 1649 para que le introduzca en su filosofía. Descartes, reticente, parte sin embargo en septiembre para Suecia. El alejamiento, el rigor del invierno, la envidia de los doctos, contraría su estancia. La reina le cita en palacio cada mañana a las cinco de la madrugada para recibir sus lecciones. Descartes, de salud frágil y acostumbrado a permanecer escribiendo en la cama hasta media mañana, coge frío y muere de una neumonía en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a la edad de 53 años.

lunes, 27 de agosto de 2012

jueves, 16 de agosto de 2012

Aristóteles.


Aristóteles se ha significado como uno de los filósofos más importantes de todos los tiempos y ha sido uno de los pilares del pensamiento occidental. Sus obras, escritas hace más de dos mil trescientos años, siguen ejerciendo una influencia notable sobre innumerables pensadores contemporáneos y continúan siendo objeto de estudio por parte de múltiples especialistas. La filosofía de Aristóteles constituye, junto a la de su maestro Platón, el legado más importante del pensamiento de la Grecia antigua.
Pese a ser discípulo de Platón, Aristóteles se distanció de las posiciones idealistas, para elaborar un pensamiento de carácter naturalista y realista. Frente a la separación radical entre el mundo sensible y el mundo inteligible planteada por las doctrinas platónicas, defendió la posibilidad de aprehender la realidad a partir de la experiencia. Así pues, en contra de las tesis de su maestro, consideró que las ideas o conceptos universales no deben separarse de las cosas, sino que estaban inmersos ellas, como forma específica a la materia. Por estos motivos, otorgó gran importancia a los estudios científicos y a la observación de la naturaleza. Sin embargo, las preocupaciones de Aristóteles no se dirigieron únicamente al estudio especulativo de las cosas y sus causas, sino que también se centraron en cuestiones de lógica formal, moral, política y estética. De acuerdo con las fuentes antiguas, el filósofo griego escribió 170 obras, aunque sólo 30 se han conservado hasta nuestros días.
La metafísica
La preocupación metafísica de Aristóteles es a la vez crítica, con respecto a la de su maestro Platón, y constructiva, puesto que se propone una nueva sistematización. Lo que pretende con la metafísica es llegar a saber "de los principios y de las causas primeras". Aborda los temas de la metafísica en lo que él llama "filosofía primera", ciencia que considera el ser en cuanto ser. Por ocuparse de las primeras y verdaderas causas, puede ser considerada igualmente ciencia de lo divino, ciencia teológica (Theoldgiké épistéme).
La vida de Aristóteles contada en una miniatura medieval
Aristóteles rechaza la teoría platónica de las Ideas separadas de los entes de este mundo. Lo verdaderamente existente no son los "reflejos" de las Ideas, sino los entes individuales, captados por la inteligencia y en los que reside el aspecto universal. En todo ser se da la sustancia (ousìa, esencia de cada ente individual subsistente en sí mismo) y el accidente (cualidad que no existe en sí misma sino en la sustancia). Las sustancias sensibles se hallan constituidas por dos principios: materia, que dice de qué está hecha una cosa, y forma, disposición o estructura de la misma.
Para explicar el cambio se vale de las nociones de acto ypotencia, determinaciones primeras del ser. Ahora bien, con estas dos nociones sabemos cómo suceden los cambios o movimientos, pero no sabemos por qué. Esto lo conocemos mediante las razones o causas del cambio, que Aristóteles concretiza en cuatro: causa material, causa formal, causa eficiente y causa final (o teleológica). Esta última es de gran importancia para el Estagirita, ya que está convencido de que todo existe para cumplir un fin, pues todo, por su propia inmanencia, busca su intrínseca perfección.
La ciencia metafísica de Aristóteles culmina en la teología, la cual se ocupa del ser que existe per se, o sea, el ente en su sentido más pleno, la forma pura sin materia. Para probar la existencia de ese ser, apela a varios argumentos: "Entre las cosas que existen una es mejor que la otra; de allí que exista una cosa óptima, que debe ser la divina". Su argumento más conocido es el denominado de predicamento cosmológico: las cosas de este mundo son perecederas, y por lo tanto sufren cambio; este cambio acaece en el tiempo. Cambio y tiempo son, pues, imperecederos; mas para que se produzca el cambio o movimiento eterno ha de existir una sustancia eterna capaz de producir ese movimiento. Pero no podemos retrotraernos al infinito para buscar las causas de las causas, por lo que debemos llegar a unPrimer Motor inmóvil. Este motor es Dios, concebido por Aristóteles como fuerza inmaterial inalterable. Ese Ser, sin embargo, no aparece en Aristóteles como creador del mundo, porque éste es eterno.
Alma y conocimiento
Todos los seres vivos se presentan a Aristóteles como poseedores de alma (psyché), con lo cual se distinguen de los seres inanimados o inorgánicos. Distingue tres clases de alma: vegetativa (propia de las plantas, pero presente también en los animales y en el hombre), sensitiva (propia de los animales y del hombre), racional (exclusiva del hombre). Ésta tiene tres características: es causa del movimiento del cuerpo, conoce y es incorpórea.
Con respecto al conocimiento, Aristóteles no admite las doctrinas de Platón, ni tampoco el innatismo. La mente al nacer es "tamquam tabula rasa", en la que nada hay escrito. El conocimiento comienza en los sentidos, como nos demuestra la experiencia. Las captaciones de los sentidos son aprehendidas por el intelecto, generándose así el concepto. De esta forma llegamos al conocimiento suprasensible.
Ética
La ética de Aristóteles tiene un fin que se resume en la búsqueda de la felicidad. Para algunos, la felicidad consiste en los placeres; para otros, en las riquezas; pero el hombre sabio la busca en el ejercicio de la actividad que le es propia al hombre, es decir, en la vida intelectiva. Ello no excluye el goce moderado de los placeres sensibles y de los demás bienes, con tal de que no impida la contemplación de la verdad. Sobre esta base desarrolla Aristóteles el concepto de virtud. La virtud consiste en el justo medio. Lo que quiere dar a entender es que el actuar del hombre debe estar regido por la prudencia o regla recta. Hay dos modalidades de virtud: las dianoéticas (que se refieren al ejercicio de la inteligencia) y las éticas (que se refieren a la sensibilidad y los afectos). Todas las virtudes son hábitos que se adquieren por medio de la repetición. La virtud por excelencia es la justicia, la cual consiste en el acatamiento de las leyes y en el respeto a los demás ciudadanos.
Política
Para Aristóteles el hombre es un "animal político" por naturaleza. Sólo los animales y los dioses pueden vivir aislados. La fuerza natural hacia la reproducción y la conservación inclina a los hombres a vivir unidos, primero en la familia, luego en la aldea (unión de varias familias) y finalmente en la ciudad-estado (ni muy pocos, ni demasiados habitantes). El buen funcionamiento de una ciudad-estado no se asegura solamente por aunar voluntades hacia un mismo fin; se requiere también de leyes sensatas y apropiadas que respeten las diferencias y eduquen a los ciudadanos para la responsabilidad civil dentro de la libertad (Aristóteles, en su mentalidad clasista griega, no concibe el derecho de ciudadanía ni para las mujeres ni para los esclavos).
Aristóteles estudiando la naturaleza
Existen tres formas de legítimo gobierno: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno de los mejores) y república (gobierno de muchos). A esas formas rectas de gobierno se oponen la tiranía, la oligarquía y la democracia (Aristóteles entiende por "democracia" el gobierno de los pobres). No se puede decir cuál de las tres es mejor, pues la teoría concreta para un pueblo hay que deducirla de una indagación objetiva de las varias formas históricas de gobierno, y definir según las circunstancias cuál es más conveniente para un determinado estado (Aristóteles recogió y estudió las constituciones de 158 estados). En principio, toda forma de gobierno es buena si quien gobierna busca el bien de los gobernados.
Su influencia
Durante mucho tiempo, el pensamiento aristotélico se vio eclipsado por el prestigio de las doctrinas de Platón. En época de la Roma cristianizada, el naturalismo y el realismo de Aristóteles eran despreciados y se privilegiaban las lecturas neoplatónicas de Plotino y Beocio. Debido al espiritualismo que caracterizó al pensamiento medieval, las doctrinas de Platón gozaron de preeminencia hasta el siglo XII.
Los filósofos árabes -y, particularmente, Avicena y Averroes- contribuyeron a que el pensamiento aristotélico fuese de nuevo objeto de atención en Occidente. El creciente interés por la naturaleza mostrado por el pensamiento cristiano en la Baja Edad Media hizo posible que la obra de Aristóteles fuese estudiada. Roger Bacon y Alberto Magno reivindicaron el pensamiento de este filósofo, y santo Tomás de Aquino lo transformó en la base de la teología cristiana.
Los estudios de la escuela de Florencia, Francis Bacon y Galileo quebrantaron la autoridad aristotélica. Sin embargo, los escritos del filósofo griego continuaron ejerciendo influencia sobre diversas corrientes de pensamiento modernas, como el idealismo, el neoescolasticismo, el conductismo y el dinamismo de Bergson, entre otras.

Platon.


Arístocles de Atenas, apodado Platón (Πλάτων = «el de anchas espaldas»), nace, probablemente, el año 428-427 a.n.e. en Atenas, o quizás en Aegina. Pertenecía a una familia noble. Su padre, Aristón, se proclamaba descendiente del rey Codro, el último rey de Atenas. Su madre Períctiona, descendía de la familia de Solón, el antiguo legislador griego. Era además hermana de Cármides y prima de Critias, dos de los treinta tiranos que protagonizaron un golpe de estado oligárquico el año 404. Platón tuvo dos hermanos, Glaucón y Adimanto, y una hermana, Potone. A la muerte de Aristón, Períctina se casó con su tío Pirilampo, amigo y partidario prominente de Pericles, con quien tuvo otro hijo, Antifón.
Platón tuvo una educación esmerada en todos los ámbitos del conocimiento. Es posible que se iniciara en la filosofía con las enseñanzas del heracliteano Cratilo. A los veinte años (407) tiene lugar el encuentro con Sócrates: acontecimiento decisivo para Platón. Sócrates contaba entonces 63 años y se convertirá en su único maestro hasta su muerte. Tanto por sus relaciones familiares, como por vocación, Platón tuvo la intención de adentrarse en la vida política. Pero, según narra en la Carta VII, dos sucesos decisivos le hicieron desistir de ello. Durante el régimen de los treinta tiranos sus parientes (Critias, Cármides) y conocidos le invitan a colaborar con el gobierno: «Yo me hice unas ilusiones que nada tenían de sorprendente a causa de mi juventud. Me imaginaba, en efecto, que ellos iban a gobernar la ciudad, conduciéndola de los caminos de la injusticia a los de la justicia». Pero las acciones criminales iniciadas por el nuevo gobierno desilusionaron a Platón; sobre todo por el intento de mezclar a Sócrates («el hombre más justo de su tiempo») en el prendimiento de León de Salamina (un exiliado del partido demócrata) para condenarlo a muerte. Pero «Sócrates no obedeció y prefirió exponerse a los peores peligros antes de hacerse cómplice de acciones criminales». Los exiliados del partido democrático se rehicieron bajo la dirección de Trasíbulo y, con el apoyo del pueblo ateniense, derrotaron a los oligarcas. Al principio los hombres del nuevo gobierno utilizaron una gran moderación, votando icluso una amnistía, para poner fin a la guerra civil. De nuevo Platón se siente inclinado a mezclarse en los asuntos del estado; pero ocurre que bajo el nuevo gobierno tiene lugar el proceso y condena de Sócrates: «he aquí que gentes poderosas llevan a los tribunales a este mismo Sócrates, nuestro amigo, y presentan contra él una acusación de las más graves, que él ciertamente no merecía de manera alguna: fue por impiedad por lo que los unos le procesaron y los otros lo condenaron, e hicieron morir a un hombre que no había querido tomar parte en el criminal arresto de uno de los amigos de aquéllos, desterrado entonces, cuando, desterrados, ellos mismos estaban en desgracia». La injusticia del orden oligárquico y los errores de la democracia conducen a Platón a orientar su pensamiento en el sentido en encontrar un fundamento sólido para poder instaurar un orden justo: «Entonces me sentí irresistiblemente movido a alabar la verdadera filosofía y a proclamar que sólo con su luz se puede reconocer dónde está la justicia en la vida pública y en la vida privada. Así, pues, no acabarán los males para los hombres hasta que llegue la raza de los puros y auténticos filósofos al poder o hasta que los jefes de las ciudades, por una especial gracia de la divinidad no se pongan verdaderamente a filosofar»
El año 399 tiene lugar la condena y muerte de Sócrates que despejarán los posteriores caminos del padre de la Filosofía académica. Temiendo ser molestado por su condición de amigo y discípulo de Sócrates, Platón se refugia en Megara donde permaneció probablemente tres años, entrando en relación con la escuela y con Euclides de Megara. Posteriormente partió para Africa, visitando, primero, Egipto y, después, la Cirenaica, donde frecuentó a Aristipo de Cirene y al matemático Teodoro. A partir de este momento se dan varios versiones de sus viajes. Para unos regresa directamente a Atenas, para otros va a Italia meridional a fin de conocer las sedes pitagóricas y a Arquitas de Tarento.
Hacia el año 388 abandona Italia (o Atenas) para dirigirse a Sicilia. En Siracusa reina un griego, Dionisio I el Anciano, que tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en amo de Sicilia. Platón intima con Dión, cuñado de Dionisio, gran admirador de los socráticos. El caso es que después de ser llamado por el rey, el propio Dionisio lo expulsa (no se conocen exactamente los motivos). Embarca en una nave espartana que hace escala en la isla de Aegina, a la sazón en guerra con Atenas, y Platón es hecho esclavo y luego rescatado por Anníceris, a quien había conocido en Cirene. En el 387 regresa a Atenas y funda la Academia, primera escuela de filosofía organizada, origen de las actuales universidades. Allí permanecerá durante veinte años dedicado al estudio y a la enseñanza.
Pero el filósofo volverá en otras dos ocasiones a Siracusa. El año 367 muere Dionisio I y le sucede en el trono su primogénito Dionisio II. Dión concibe la idea de traer a Platón a Siracusa como tutor del sucesor de su cuñado. Platón no era optimista sobre los resultados, pero Dión y Arquitas le convencen haciéndole ver las perspectivas de reformas políticas que se le ofrecen. Platón acude a Siracusa dejando a Eudoxo al frente de la Academia. Muy pronto el joven Dionisio ve en Dión y en Platón dos rivales, por lo que destierra a Dión y más tarde hace lo mismo con el filósofo. Con todo les promete el regreso.
El año 366 vuelve a Atenas donde permanecerá seis años. Posteriormente (361) Dionisio invita de nuevo a Platón y el filósofo se dirige a Siracusa acompañado de varios discípulos. Heráclides Póntico es ahora el encargado de regir la Academia. De nuevo, la actitud de Dionisio fue tajante con el ateniense que, preso, consiguió ser liberado merced a la intervención de Arquitas. Una vez libre regresó a Atenas. Pero Dión no cejó en su empeño, sino que reclutó un ejército del que formaban parte discípulos de Platón, venció a Dionisio e instauró una dictadura. Sin embargo a los tres años fue asesinado por su amigo, el platónico Calipo.
Platón, por su parte, continuó en Atenas su trabajo al frente de la Academia hasta el año 348-347, fecha probable de su muerte.

Los estudios de la Academia
Platón y discípulos en la AcademiaTras el regreso a Atenas, después de su primer viaje, Platón funda en el año 387 la Academia, en un bosque cercano a Atenas dedicado al héroeAkademos. La Academia está pensada según el modelo de las sedes pitagóricas de las cuales es heredera.
El tema de los estudios de la Academia ofrece gran dificultad, pues los diálogos platónicos no son un desarrollo del programa de la Academia, aunque sólamente a través de ellos se puede conocer este programa. Los estudios de la Academia tendrían que ver con el conjunto de disciplinas necesarias para la formación de los filósofos gobernates, tal como se presentan en el libro VII de la República: la aritmética (522 c), la geometría (526 c), astronomía (528 e), música (531 a-c), y dialéctica (532-537). En el Epínomis –de dudosa atribución a Platón, su autoría se debe probablemente al platónico Filipo Opuntio–, cuyo objeto es determinar qué estudios conducen a la sabiduría, se ofrece una lista de disciplinas que sigue fielmente lo expuesto en el libro VII de la República.
Uno de los principales campos de investigación lo constituyó la dialéctica, concebida como el arte de pensar ligado al lenguaje, como una gramática de las ideas, elaboración técnica de los conceptos y de sus relaciones. La dialéctica es la forma suprema de la actividad pedagógica (discusión, discurso, argumentación). Sin embargo, Platón opina que su enseñanza antes de los treinta años podría ser muy perjudicial.
El otro campo de investigación lo constituyó la construción matemática-astronómica del cosmos. La Academia se convirtió en la sede de la matemática griega donde brillaron hombres como Teeteto y Eudoxo de Cnido (400-347). En su frontispicio figuraba la siguiente inscripción: «Nadie entre aquí sin saber geometría». El estudio de las diferentes partes de las matemáticas (geometría, aritmética y teoría de los números) constituía la propedéutica necesaria a la dialéctica. La astronomía no era entendida como una disciplina del fenómeno astral, sino como una geometría de los astros, como una estereometría que lleve a la aplicación de las proporciones y a la explicación de los astros en sí (República, 529 c-e). En la investigación astronómica brillaron hombres como Eudoxo, Calipo (fl. 344) y Heráclides Póntico (390-310). Pero tampoco se descuidaron otros campos de investigación. Espeusipo, sobrino y sucesor de Platón en la Academia, era un escritor voluminoso en historia natural, y los trabajos biológicos de Aristóteles pertenecen en su mayor parte a su período académico, inmediatamente posterior a la muerte de Platón. La Academia era también particularmente activa en jurisprudencia y legislación: Eudoxo y Aristóteles escribieron leyes para Cnido y Stagira.
La escuela de Platón (1898), Juan Delville (1867-1953)
A la muerte de Platón (347 a.n.e.) la Academia pasa a manos de su sobrino Espeusipo y la tendencia matematizante sobresale sobre las demás. A la muerte de éste (339 a.n.e.) se convierte en escolarca Jenócrates de Calcedonia hasta el año 314. Le sucedieron Polemón de Atenas, muerto el año 270, y Crates Platónico, muerto el año 268. Todos ellos pertenecen a la denominada Academia Antigua que se prolongará en la Academia Media con Arcesilao (341-241 a.n.e.) al que seguirán como escolarcas Lacides, Teleles, Evandro, Hegesino, y en la Academia Nueva con Carnéades (flor. 150 a.n.e.). Durante el período medio y nuevo de la Academia, el platonismo se mezcla con el movimiento escéptico cuyos representantes utilizan la Academia como plataforma en su lucha contra el estoicismo. En la vida de la Academia se suele hablar de una cuarta Academia (platonismo ecléctico) cuyo radio de acción es el siglo I a.n.e. y que tiene como principales representantes a Filón de Larisa, Antíoco de Ascalón y Cicerón. La vida de la Academia tuvo un desarrollo casi ininterrumpido durante casi nueve siglos. Los siglos I y II d.n.e. son denominados del platonismo medio y sus principales representantes son Plutarco de Queronea (45-120) y Apuleyo de Madaura (siglo II). Posteriormente la Academia confluye, de los siglos III al V, con el movimiento neoplatónico hasta que fue cerrada por orden del emperador Justiniano en el año 529, siendo sus principales representantes el escolarca Damascio y Simplicio.

Los escritos de Platón
Al enfrentarnos con el estudio de la mayoría de los pensadores antiguos (especialmente presocráticos, sofistas, epicúreos y estoicos) nos encontramos con el problema que plantea la ausencia total de fuentes, limitándonos a un puñado de fragmentos y testimonios procedentes de autores posteriores. En el caso de Platón y de Aristóteles ya no se trata de escasez de textos, sino de superabundancia. Por ello la obra de Platón plantea dos tipos de problemas: a) La autenticidad y atribución de sus obras: es necesario separar de las obras que las tradiciones le atribuyen, las obras dudosas y apócrifas. b) El orden cronológico de las obras.
A
El problema de la clasificación de las obras de Platón proviene ya de la Antigüedad. Diógenes Laercio nos informa de cuatro sistemas de clasificación de las obras de Platón. El primero divide los Diálogosen dos clases según sus caracteres intrínsecos: los diálogos didácticos, que tienen por objeto la enseñanza de la verdad, y los diálogos zetéticos, que tienen por objeto el arte de descubrirla (ζητητιόν = investigación). El segundo considera más la forma que el fondo, y clasifica los diálogos en tres series:dramáticos, narrativos y mixtos. Otros, y entre ellos Aristófanes de Bizancio, dividían los diálogos en trilogías. Por último, la clasificación atribuída por Trasilo al propio Platón agrupaba sus obras en nueve tetralogías (treinta y cuatro diálogos, la Apología, y las Cartas).
Hemos mencionado en último lugar la clasificación de Trasilo porque, en virtud de su atribución a Platón, ha sido la dominante en las ediciones de sus obras hasta comienzos del siglo XX: la edición en griego de J. Burnet, Platonis opera (1900), conserva aún la estructura de las tetralogías. He aquí las tetralogías de Trasilo: I (Eutifrón, Apología, Critón, Fedón); II (Cratilo, Teeteto, Sofista, Político); III(Parménides, Filebo, Banquete, Fedro); IV (Alcibíades I, Alcibíades II, Hiparco, Amantes); V (Teages, Cármides, Laques, Lisis); VI (Eutidemo, Protágoras, Gorgias, Menón); VII (Hipias mayor, Hipias menor, Ion, Menexeno); VIII (Clitofón, República, Timeo, Critias); IX (Minos, Leyes, Epínomis, Cartas).
La clasificación de Trasilo deja fuera de las obras de Platón una colección de Definiciones y algunos diálogos considerados apócrifos desde la Antigüedad (De lo Justo, De la Virtud, Demódoco, Sísifo, Erixias, Axíoco). Pero entre las obras comprendidas en las tetralogías hay algunas de dudosa atribución y otras completamente espúreas. Por ello, el problema de la autenticidad y atribución de sus obras es un aspecto esencial del problema platónico. La crítica filológica ha utilizado diversos criterios para juzgar la autenticidad de las obras platónicas:
1º) La tradición y los testimonios antiguos. Que los escritores antiguos hayan considerado auténtico un escrito es siempre una presunción de autenticidad. Una obra se tiene por auténtica si Aristóteles o Cicerón la atribuyen al filósofo, o si se hallan citas de una obra en el interior de otra. También los comentarios y críticas antiguos a las obras de Platón tienen valor probatorio, aunque con algunas reservas, pues estos testimonios obedecen, a veces, a criterios de escuela: Proclo declaró apócrifos laRepública, las Leyes y las Cartas.
2º) El contenido doctrinal. Un escrito será atribuido a Platón si armoniza con su filosofía. Pero este procedimiento plantea el problema del dialelo: definir primeramente a Platón para poder juzgar los trabajos después.
3º) El método estilométrico. Consiste en medir la frecuencia con que aparecen ciertas palabras griegas para determinar un "estilo" de Platón que permita autentificar una obra según su forma linguística. El método estilométrico se utilizará también para determinar el orden cronológico de los diálogos de Platón.
De la aplicación conjunta de estos criterios se puede decir que existen una serie de obras cuya autoría es dudosa: Hipias mayor, Clitofón, Epinomis, Cartas (excepto la VI, VII y VIII cuya utenticidad parece fuera de toda duda). La autenticidad de otros diálogos que aparecen en las tetralogías es rechazada generalmente. Son espúreos los diálogos siguientes: Alcibíades I, Alcibíades II, Hiparco, Amantes, Teages y Minos, además de la colección de Definiciones y de los diálogos apócrifos que ya los antiguos habían rechazado.
B
Los diálogos de Platón no están fechados y los críticos no han logrado ponerse de acuerdo para establecer una cronología rigurosa. Prueba de ello es la cantidad de listas ofrecidas del orden de los diálogos por parte de Arnim, Lutoslawski, Raeder, Ritter, Wilamowitz, Cornford, Leisegang, Praechter, Shorey, Taylor, Crombie y Ross.
Los criterios utilizados frecuentemente para establecer la cronología son los siguientes: a) referencias de las obras a sucesos históricos conocidos, b) referencias de unas a otras, c) relación de dependencia respecto a otras obras de la época cuya fecha nos es conocida, d) el contenido doctrinal, e) el método estilométrico que toma el estilo y el vocabulario de las Leyes (última obra que Platón dejó sin publicar según noticia de Diógenes Laercio) como patrones, y se va examinando la afinidad de los otros diálogos con ellos. La aplicación de todos estos criterios nos permite agrupar los diálogos en diferentes épocas, sin pronunciación expresa del orden cronológico dentro de cada época. A ellos es necesrio añadir las Cartas.
a) Obras socráticas o de juventud (393-389): Eutifrón, Apología de Sócrates, Critón, Ión, Cármides, Laques, Lisis, Protágoras. Platón reproduce en estas obras las ideas de su maestro Sócrates, sin referencia alguna a la teoría de las ideas.
b) Diálogos de transición (388-385): Hipias Menor, Hipias Mayor, Gorgias, Menéxeno, Eutidemo, Menón, Cratilo. Junto a los temas socráticos aparecen los primeros esbozos de la teoría de las ideas. Análisis del lenguaje y temas órficos de influencia pitagórica.
c) Diálogos de madurez o dogmáticos (385-371): Banquete, Fedón República, Fedro. Se consolida la teoría de las ideas como base de la epistemología platónica, de la ética y de la política. Organización del Estado y teoría del amor. Aparecen también los grandes mitos platónicos.
d) Diálogos críticos (370-347): Parménides, Teeteto, Sofista, Político, Timeo, Critias, Filebo, Leyes, Epínomis. Adoptan a veces un tono autocrítico frente a sus antiguas concepciones. El aspecto ontológico de la teoría de las ideas pierde importancia frente a su aspecto lógico. Sócrates deja de ser el personaje principal.